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El gobierno en la Iglesia Local PDF Imprimir Correo
Domingo 19 de Abril 2009
Cuando establecemos el criterio nuevo testamentario de gobierno de la asamblea local encontramos que hay tres autoridades indiscutidas en cualquier círculo cristiano:

  • El Señor Jesucristo, como cabeza de su iglesia (Efesios 1:20-23)

  • El Espíritu Santo, como guía hacia Cristo (Juan 14:26 / 16:13-15)

  • La Biblia, como referencia escrita de Su palabra (Juan 5:39 / 2ªTim 3:15 / 2ªPedro 1:19-21)

 

Sin embargo, a la hora de encomendar un determinado tipo de obra, se hace indispensable el depósito de autoridad espiritual en algunas personas para que ejerzan esta obra.

Sería inútil encomendar a alguna persona la tarea de administrar sin darle la autoridad para disponer de los bienes bajo su economía; o asignarle a otro la tarea de guiar sin darle la autoridad para que se lo siga en el camino que este indique.

Asimismo, cuando en la escritura aparece el oficio u obra referido al gobierno de la iglesia local, está imbuido de autoridad delegada por Dios en los hermanos llamados a esta tarea. Quizás el ejemplo más concreto lo encontremos en Hebreos 13:17.

Obedeced a vuestros pastores, y sujetaos a ellos; porque ellos velan por vuestras almas,

como quienes han de dar cuenta; para que lo hagan con alegría, y no quejándose,

porque esto no os es provechoso.

Una vez aceptado el hecho de que determinadas funciones dentro de la asamblea local demandan necesariamente el depósito de autoridad delegada, también se hace necesario que el cuerpo de la asamblea reconozca esa autoridad y se sujete a ella; no directamente a los hombres depositarios, sino a las autoridades que la delegaron en ellos (1ªCorintios 16:16, 18).

 

Pero surgen entonces algunas preguntas vitales:

¿Cuáles son los hermanos en quiénes se ha depositado esta autoridad?

¿Cuáles son las obras a las que han sido llamados?

¿Cuáles son las condiciones espirituales que revisten este depósito?

 

A fin de poder elucidar estas cuestiones podemos considerar tres definiciones o rótulos que se dan de estos hermanos; tres funciones asociadas a esos rótulos, y tres condiciones que se demandan para el ejercicio adecuado de estas funciones.

 

TRES DEFINICIONES

Cuando en las Escrituras de habla de autoridades en la asamblea, aparecen tres palabras:

 

ANCIANOS: La palabra griega es presbíteros, y tiene una traducción literal en la palabra mayor de edad (tal como aparece en Lucas 15:25 o Juan 8:9); pero también se la utiliza para denominar un lugar de autoridad dentro de una comunidad (ver Génesis 50:7 / Números 11:16 / Hechos 20:17) Está claramente asociado con un status o lugar que demanda experiencia y respetabilidad. También indica que la función está dirigida hacia la conducción de la congregación.

 

OBISPOS: La palabra griega es episkopos, y puede traducirse como supervisor. Es decir, alguien que está puesto para ver por encima, de donde viene la expresión sobreveedor. Aparece en Hechos 20:28 / Filipenses 1:1. La palabra es descriptiva del tipo de obra a la que se lo está llamando, tiene que ver con el cuidado o defensa ante posibles males que amenacen a la iglesia local, y que ellos pueden anticipar en función de su discernimiento

 

PASTORES: Aparece en Efesios 4:11, y en forma verbal en Hechos 20:28 y 1ªPedro 5:2 (apacentar). Si ANCIANO describe la posición, y OBISPO describe la misión, PASTOR describe el carácter del que ha recibido autoridad, asociado con el tipo de tarea a la que ha sido llamado, que tiene que ver con el cuidado, alimentación y preservación del rebaño.

 

TRES FUNCIONES

Así como hay tres nombres, también encontramos tres grupos de funciones

 

FUNCIONES ASOCIADAS A LA CONDUCCIÓN:

  • Dirigir o conducir (Hebreos 13:7): Si bien está traducido como “pastores” en RVR60, la palabra jegueomai tiene la implicación de dirigencia o conducción, incluso gobierno; como aparece en Lucas 22:26 (“el que dirige”) o en Mateo 2:6 (“un guiador”). Es decir, esta función tiene que ver con mostrar un camino y llevar a la iglesia por él
  • Presidir o gobernar (1ªTesalonicenses 5:12 / Romanos 12:8 / 1ªTimoteo 5:17): Implica la idea de estar delante, por lo tanto dirigir, gobernar u ocuparse en. No se refiere a la mera figuración, sino al trabajo activo en la asamblea conduciéndola a través del ejemplo propio. Es muy ilustrativo el proceso que brinda 1ªTes 5:12; el trabajo abre el camino a presidir; y ambos respaldan la amonestación.

 

FUNCIONES ASOCIADAS A LA SUPERVISIÓN:

  • Vigilar o velar (Hebreos 13:17): literalmente es mantenerse despierto; y tiene que ver con una actitud vigilante sobre las almas encomendadas. A tal punto es el compromiso con la responsabilidad que se asume como si uno mismo diera cuenta por la vida del otro.
  • Supervisar (1ªPedro 5:2 y 1ªTimoteo 3:1): La palabra es episkopeo, se la traduce como “cuidar” en el primer texto, y “obispado” en el segundo. Tiene que ver con atender, prestar atención o mirar por adelantado. No implica directamente el control, sino el anticipo de un peligro venidero o la precaución relativa a algo importante de ser atendido (comparar Hebreos 12:5 “mirad bien”)

 

FUNCIONES ASOCIADAS AL CUIDADO:

  • Apacentar (Hechos 20:28 / 1ªPedro 5:2): El vocablo implica todo el cuidado de un pastor por su rebaño. Incluye la idea de alimentar, custodiar, proteger, curar, etc.
  • Amonestar (1ªTes 5:12): tiene que ver con llamar la atención a algo que se está haciendo de manera inadecuada (conciente o inconcientemente). Se traduce como exhortar en otros lugares, y se aplica a la advertencia basada en algo conocido que no se está aplicando en la conducta.
  • Administrar (Tito 1:7): Contiene la idea de mayordomía. Es decir, el que se ocupa de disponer y gestionar el uso de los recursos encomendados a su cuidado. El buen administrador mantiene a los miembros del hogar bien alimentados, limpios y unidos; a fin de que no se perjudique ni los individuos ni el colectivo que los contiene.
  • Cuidar (1ªTimoteo 3:5): significa tomarse cuidado de, involucrando previsión y provisión; siendo epi indicador de la dirección de la mente al objeto hacia el que se ejerce el cuidado (Lucas 10:34, 35), del cuidado del buen samaritano por el hombre malherido, y en 1Ti 3:5, del cuidado de un obispo, o supervisor sobre una iglesia; significativa asociación de ideas.

 

TRES CONDICIONES

En este apartado, tenemos que considerar que, además del lugar ocupado y de la función que se espera desarrollar por quienes ocupan ese lugar; los que desempeñan los roles deben cumplimentar una serie de condiciones. Estas condiciones son excluyentes, ya que su no posesión elimina la eficacia en la tarea desempeñada, haciendo inútil el mero ocupar un lugar en la asamblea, si no se desarrollará la función a él asociada.

Como vimos al principio, el desarrollo de estas funciones demanda delegación de parte de Dios y reconocimiento de parte de la iglesia; y si no se reúnen estos condicionantes, Dios no otorga la delegación, y la asamblea no reconoce esa autoridad.

Por supuesto, debemos esperar que los que gobiernan también son humanos y pasibles de equivocaciones, pero no puede ser su habitual estado el no cubrir las condiciones, sino solamente las excepciones; aunque hay algunas cuestiones relativas al testimonio público que aunque sucedieran solo una vez, serían un desequilibrante total para el ejercicio del gobierno eclesiástico.

El conjunto de condiciones los encontramos distribuidos en los pasajes de 1ªTimoteo 3:1-7 y Tito 1:5-9

 

CONDICIONES INHERENTES A LA DIGNIDAD

Este grupo de condiciones habilitan o limitan la ocupación del lugar de gobierno dentro de la asamblea. Recordemos que la palabra anciano no solo indicaba experiencia en cuestión de años, sino de madurez, ya que el lugar de dirigencia estaba imbuido de una dignidad que debía ser sostenida por la misma persona. Es decir, el lugar no daba la dignidad (en cuyo caso serían dignatarios), sino que la dignidad personal daba el lugar.

Encontramos una referencia viva a aspectos de testimonio, tanto interno como externo.

  • Irreprensible: lit.: que no puede ser tomado; de ahí, no expuesto a censura, irreprensible
  • marido de una sola mujer: su estado matrimonial debe ser acorde con el modelo bíblico
  • decoroso: ordenado, bien dispuesto, decente, modesto (relacionado con kosmos, en su sentido primario como disposición armoniosa, adorno)
  • no dado al vino: que no está entregado como esclavo a la bebida
  • que tenga a sus hijos en sujeción con toda honestidad / hijos creyentes que no estén acusados de disolución ni de rebeldía: el testimonio del hogar será determinante de su acreditación pública, reportándole la credibilidad necesaria para que se le respete en su lugar de dignidad
  • no un neófito: no alguien recién nacido espiritualmente, sino que ya tenga el discernimiento y madurez espiritual necesarios para no envanecerse y caer en la condenación del diablo.
  • que tenga buen testimonio de los de afuera: la opinión de los gentiles repercute también en el descrédito que puede recibir al ocupar un lugar de primado en la congregación
  • no iracundo: es decir no propenso a la ira. No se refiere a la explosión de enojo (thumos) sino que alude a una condición anímica mas fija o permanente de la mente, frecuentemente con vistas a tomar venganza
  • dueño de sí mismo: alguien que está en control, que no pierde las riendas de su carácter o comportamiento
  • no pendenciero: golpeador, pendenciero (relacionado con plesso, golpear) está referido a la pendencia abierta y pública, incluso a la física

 

CONDICIONES INHERENTES A LA FUNCIÓN

Dentro de este subconjunto encontramos aquellos aspectos que evidencian una aptitud para el desarrollo de las tareas que debe desempeñar. Insistimos en el hecho de que no es el cargo el que da la capacidad, sino el Señor de la iglesia, que capacita para cada tarea; pero en este caso, son aptitudes que pueden encontrarse disminuidas, con lo que estaría incapacitado para este tipo de tarea.

Las referencias serán encaminadas a capacidades de acción y condiciones que avalen esta acción.

  • Hospedador: No solo que abre su casa, sino que quiere a sus huéspedes, y trata de hacerles sentir cómodos. No solo se refiere a viajeros que pasen por su casa, sino a los mismos miembros de la iglesia que deben ver en sus líderes la hospitalidad, y en sus hogares un refugio
  • apto para enseñar: alguien que está capacitado para poder enseñar a los demás, si no desde el púlpito si con convicciones cristianas sólidas y bíblicas
  • que gobierne bien su casa: la imagen de su propio hogar será un poderoso factor a la hora de gobernar la iglesia (en el sentido de ir delante o conducir). Si no es capaz de conducir su propia casa, tampoco lo hará sobre la iglesia
  • irreprensible, como administrador de Dios: significa que no puede ser llamado a rendir cuentas (de a, privativo; n, eufónico, y enkaleo, llamar adentro), esto es, sin acusación alguna, como resultado de una investigación pública; «irreprensibles» (1Co_1:8; Col_1:22; 1Ti_3:10 y Tit_1:6,7). Implica no una mera absolución, sino la inexistencia de cualquier tipo de cargos o de acusación en contra de una persona.
  • retenedor de la palabra fiel tal como ha sido enseñada: la conservación, enseñanza y defensa de la doctrina bíblica lo capacitará para poder aunar las opiniones de toda la iglesia en pos de la correcta enseñanza bíblica y su aplicación correspondiente

 

CONDICIONES INHERENTES AL CARÁCTER

En este apartado consideramos aquellas cualidades morales que se requieren para que el desarrollo de esas tareas encuentre una acogida adecuada en la congregación y ante Dios.

Son cualidades que diferencian el mismo trato, consuelo, disciplina o alimento dado, no por el contenido en si, sino por su forma, metodología o tacto. Además consolida la bendición de Dios sobre la congregación al hacerse dentro del espíritu que el Señor espera de sus siervos.

  • Sobrio: de las varias acepciones de sobrio, la que figura aquí es  nephalion, “libre de toxinas o intoxicantes”, un hombre completo en sus sentidos, no influenciado por una circunstancia extraña que, empañando sus sentidos, le haga obrar parcial, descomedida o equivocadamente
  • Prudente: denota de mente sana (sozo, salvar; fren, mente); de ahí, con dominio propio, sobrio. Implica templanza.
  • no codicioso de ganancias deshonestas: Tiene que ver con la búsqueda de cuestiones asociadas al rango, pero no al objetivo espiritual de la tarea. Hacer la tarea solo para ocupar el lugar de privilegio, y no por el bien de los servidos
  • amable: Denota adecuado, ajustado; de ahí equitativo, justo, moderado, paciente, no insistente en la letra de la ley. Expresa aquella consideración que considera «humana y razonablemente los hechos de un caso». Se traduce «gentileza» (Fil 4:5) y «amable». En 1Pe 2:18 se traduce como «afable», en relación con las personas de buen carácter.
  • Apacible: lit., no luchador (a, privativo; maque, lucha), que primariamente significaba invencible, vino a significar no pendenciero
  • no avaro: literalmente no amador del dinero. Cuando el dinero se constituye como patrón de conducta, se opone al juicio espiritual.
  • no soberbio: no autocomplaciente (autos, auto; edomai, complacer), denota a uno que, dominado por el propio interés, y sin consideración alguna hacia los demás, afirma arrogantemente su propia voluntad. «uno que sobrevalora de tal manera cualquier determinación a la que él mismo ha llegado en el pasado que no permitirá ser sacado de ella»
  • justo: se usó al principio de personas observantes de dike, costumbre, regla, derecho; especialmente en el cumplimiento de los deberes hacia los dioses y hombres, y de cosas que se ajustaban a derecho. En el NT, denota rectitud, un estado de ser recto, de conducta recta, sea que se juzgue en base de normas divinas, o humanas, de lo que es recto.
  • Santo: denota aquella cualidad de la santidad que se manifiesta en aquellos que dan igual consideración a la gracia y a la verdad; involucra una recta relación con Dios. Se asocia generalmente con la rectitud, una equidistancia entre la misericordia y la verdad
  • amante de lo bueno: tiene que ver con preferir lo mejor, y buscarlo

 CONCLUSION

Recordemos que esta división es solo a los objetos de estudio, la unidad de los rótulos, las funciones y las condiciones es absoluta, y el rol de gobierno incluye semejante responsabilidad; con lo que conlleva honra y demanda sujeción por parte de los miembros de la congregación.

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