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En la revista cristiana Campo Misionero en su publicación de Abril de 1986, y en las páginas 23 a la 29 se publico un artículo que redacta muy claramente la vida y la obra de nuestro hermano Norman Hamilton. Es un ejemplar que rescatamos de la biblioteca de Iglesia en Diagonal España 63 y que consideramos necesario que su contenido este disponible para quienes tengan el deseo de poder conocer el misionero que inicio muchas de las asambleas del Alto Valle de Rio Negro y Neuquén. A continuación entonces publicamos el contenido completo de dicho articulo. La Fe de los cuales Imitad "Acordaos de vuestros pastores, que os hablaron la Palabra de Dios, la fe de los cuales imitad." (Hebreos 13:7) El "médico amado" y nuestro amado hermano, Dr. Norman A. Osvaldo Hamilton nació en Wellington, Nueva Zelandia el 1-3-02. Fue el hijo mayor, del Dr. Jorge Hamilton, un misionero enviado desde Nueva Zelandia a Bolivia. Su madre partió al Hogar Celestial cuando Norman tenía 3 años y su hermano Percival aún no tenía los dos años, en 1905. Tiempo después el padre volvió a casarse, y en 1908 la familia dejó Nueva Zelandia con destino a la Argentina, donde permanecieron por 3 años con el objeto de aprender el español.
En 1911 emprendieron el largo y penoso camino hacia Bolivia. Fue durante este viaje cuando Norman, un niño, de nueve años, aceptó al Señor Jesús como su Salvador personal; fue un domingo a la noche, luego de escuchar un mensaje sobre Isaías 53:5-6, en la ciudad fronteriza de La Quiaca. Su padre trabajó como médico misionero en Sucre (1911-1917), en Potosí (1918-1924), y en Santa Cruz (1925-1928) y finalmente en Argentina (1929-55).  Imagen del Articulo Original A la edad de 18 años, Norman ya había completado sus estudios secundarios en Potosí, y decidió viajar solo a Buenos Aires para estudiar medicina en la Universidad, para llegar a ser un médico misionero como su padre. Desde 1920 tuvo que realizar una ardua tarea, hasta que finalmente obtuvo su bien ganado diploma de médico a la edad de 28 años.
Cuando llegó a la Argentina vivió en el hogar del hermano don Samuel Williams, en la localidad de Lanús. Inmediatamente se incorporó a la tarea de la escuela dominical, sin descuidar sus estudios y su trabajo secular, parte del cual se desarrolló en la compañía La Camona. En abril de 1925, Norman contrajo enlace con una misionera de Nueva Zelandia, la Srta. Margarita C. Patón. Durante el tiempo que residieron, en el área de Buenos Aires, el Señor los bendijo, con la llegada de cuatro hijos: Irene, los mellizos Ruth y Osvaldo, y Margarita. El consultorio del Dr. Norman funcionaba en Lanús, pero debido a la decadente salud de su esposa, luego del nacimiento de la cuarta niña, pareció recomendable trasladarse a un clima más seco. Fue así que el Señor los condujo hacia el sud, a la localidad de Cinco Saltos (Río Negro), en 1935. Instaló su consultorio que pronto fue muy conocido, ya que gran cantidad de pacientes no sólo recibía asistencia para sus dolencias físicas, sino también la ayuda espiritual que tanto necesitaban. Pronto comenzaron a efectuarse reuniones; bajo la sombra de los álamos y los manzanos en las chacras durante el buen tiempo, y dentro de la vivienda cuando hacía frío. Así creció el número de creyentes, y en el año 1940 se construyó un lugar de reunión para 200 personas en la ciudad de Cinco Saltos. De esta manera, el Dr. Norman comenzó una nueva tarea: la de constructor de edificios!! Luego en 1945, un local más pequeño se construyó en el pueblito de Contralmirante Cordero, Rio Negro, en un terreno donado por uno de los primeros convertidos. Más adelante se formó otra asamblea y fue necesario construir otro edificio en Centenario, en la provincia de Neuquén, al otro lado del río. Este trabajo fue realizado por algunos de los primeros convertidos, años atrás, en Cinco Saltos. Durante la Segunda Guerra Mundial sirvió gratuitamente como médico policial en Cinco Saltos. Debido a su intenso trabajo como médico y a las múltiples actividades misioneras que realizaba, su salud se sintió afectada. Fue así que decidió dejar la práctica médica, y dedicar todo su tiempo exclusivamente al trabajo misionero, en 1945. Desde abril de 1945 hasta 1948, el Dr. Hamilton y su familia estuvieron conectados con la Asamblea de Villa del Parque en Buenos Aires. Durante ese tiempo, la hija mayor, Irene, se casó con Lionel Russell, hijo del hermano don James Russell, un misionero muy conocido en Mendoza. Por su parte, la hija. Ruth se casó con Fred Wilson, también hijo de otro misionero en la Argentina. En 1949, toda la familia se traslado a Canadá, y el Dr. Norman tuvo el privilegio de impartir enseñanza en la Escuela Bíblica Emmaus en Toronto durante el período 1950-51. Su familia permaneció en Canadá, pero él y su esposa regresaron a la Argentina en el año 1952. El Dr. Norman reanudó sus actividades misioneras en Cinco Saltos y en las demás asambleas del área de influencia. Nueve años más tarde, él y su esposa viajaron a Nueva Zelanda para visitar a los muchos familiares que habían quedado allí. En el viaje de regreso se detuvieron en Canadá para estar con sus hijos y sus familias, antes de regresar una vez más al sur de la Argentina. Pero mientras estaban allá, la Sra. Hamilton enfermó gravemente y, después de dos operaciones, partió a la presencia del Señor, el 7 de febrero de 1962. En mayo de ese mismo año, el Dr. Hamilton regresaba solo a Cinco Saltos. Sin embargo, el Señor había preparado una segunda "compañera idónea" para él. Se trataba de la Srta. Ruth Gillings, maestra de escuela por muchos años en la ciudad de Jersey City, New Jersey (EE.UU.), y muy activa en las actividades de las asambleas en las áreas de New Jersey y New York. Su boda se realizó en Jersey City, New Jersey, en abril de 1963, y en octubre de ese año, emprendieron el viaje hacia Cinco Saltos, Río Negro. El Dr. Norman había tenido un programa radial diario: "Conozca su Biblia", que se emitía por LU5 Radio Neuquén, y tenía la esperanza de vivir en ese lugar para facilitar ese trabajo y también para comenzar un testimonio del evangelio allí. De este modo, mediante la venta de la casa de Ruth en Jersey City, ellos pudieron adquirir la propiedad ubicada en Boulevard España 63, Neuquén, en noviembre de 1963. Al año siguiente, tan pronto como fue posible, comenzaron a tener reuniones en el garaje de la casa. El hermano don Daniel García (hijo del misionero don Modesto García, muy conocido en las provincias de Buenos Aires y Chubut) vivía en esa época en Gral. Roca (Rio Negro) y comenzó a concurrir a las reuniones con su esposa y sus dos hijos. Durante estos 20 años, él ha sido el fiel Timoteo del Dr. Norman Hamilton. El programa radial, y los Cursos Bíblicos Emmaus que por su intermedio se ofrecían, atrajeron a muchas personas, y pronto se advirtió la necesidad de un lugar más espacioso para las reuniones. Fue así que, en 1966, se construyó un edificio, con un gran entrepiso, con una capacidad para 300 personas. La construcción se realizó en el lugar que ocupaba el garaje, además de un jardín y patio en los fondos de la casa. Luego, en 1972, fue necesario contar con más espacio por el creciente número de niños que concurrían a la Escuela Dominical. Entonces se construyó un anexo pegado a la casa, con dos pisos sobre la entrada de la planta baja. El número de asistentes a la Escuela Dominical ahora supera 200 chicos. En 1974 iba a comenzar una nueva fase de la obra misionera. Algunos vecinos pidieron un favor: si se podía ayudar a cuatro pequeños para prepararlos antes de su ingreso a la escuela primaria. Las madres, conformes y agradecidas, difundieron la noticia, y hacia el final de ese año habíamos aceptado 30 niñitos; hacia fines de 1975 teníamos 60 y al año siguiente sobrepasaron los 100, llenando todos los pisos con pequeños de 3, 4 y 5 años. De tal modo el Señor había bendecido el esfuerzo. El Dr. Hamilton lo llamó "Jardín de Infantes El Corderito Blanco", por cuanto estos niños recibían historias bíblicas acerca del "Cordero de Dios". Una nueva fase "del trabajo de la educación, comenzó cuando los padres de los niños de 5 años, rogaron que se continuara con una Escuela Primaria. Pero ¿dónde? Ese era el problema. Después de rogar que El Señor mostrara Su voluntad al respecto, el Dr. y la Señora Hamilton, en obediencia, permitieron que el techo de su hogar fuese quitado y, con la colocación de 19 sólidos pilares en las paredes, se levantaron dos pisos para aulas y una azotea como patio de recreo. Esto requirió la necesidad de alquilar otra casa por casi un año mientras se realizaba la construcción. Fue así que en 1977 comenzó el primer grado de la "Escuela Primaria Evangélica de Neuquén" más conocida como "EPEN", y agregando un grado cada año, se llegó al séptimo al finalizar 1983. La secuencia lógica fue que los padres de estos primeros egresados, demandasen que se continuara con una Escuela Secundaria. Es de valorar la preocupación de estos padres, que quieren librar a sus hijos de los problemas de drogas, alcoholismo e inmoralidad, que son tan comunes en estos días. El Señor preparó un lugar para la construcción, en 1978, mediante la donación a la Asamblea de Neuquén de una extensa propiedad de casi 2 manzanas, ubicada a unas 20 cuadras de la Escuela Primaria. En 1979 se construyó un gran pabellón de dormitorios para las maestras cristianas que, guiadas por el Señor, venían de otras provincias a trabajar en la Escuela. En 1980 el Dr. y la Sra. Hamilton, se mudaron a ese lugar, a un departamento en la planta baja, para ser "tutores" y padres espirituales. Desde entonces, su hogar en Boulevard España 63 suplió las necesidades de oficinas y espacio para aulas que la Escuela Primaria demandaba. Una vez más fue necesario comenzar a construir: esta vez para "ESEN" (Escuela Secundaria Evangélica de Neuquén). Cabe señalar que no existe ninguna otra Escuela Secundaria Evangélica en la zona. La construcción comenzó en enero de 1984 y continúa con la dirección técnica del Ing. Jorge Mardardjian de Buenos Aires y la obra a cargo del hermano Eliberto Almonacid Mendoza. En el mes de marzo de 1984, el Dr. Hamilton tuvo la satisfacción de pronunciar el mensaje inaugural, al iniciarse las actividades de ESEN, pocos días después de cumplir sus 82 cumpleaños. Como resultado de ese mensaje, una de las estudiantes aceptó al Señor Jesús como su Salvador. A través de estos diez años de ardua labor, muchos alumnos llegaron al conocimiento personal del Señor, y también algunos de sus padres. Fue un deseo muy ferviente de Dr., y constante motivo de oración, el ver la maño del Señor bendiciendo en nuevos grupos de hermanos en esta ciudad de Neuquén. En la nueva propiedad, en 1981, se construyó un pequeño edificio, para la predicación del Evangelio y Escuela Dominical. Esta se comenzó con 60 niños y se ha incrementado el número hasta los 200. Desde el mes de octubre de 1984, se utiliza una parte del edificio de la Escuela Secundaria, adaptado para las reuniones, con capacidad para 200 personas sentadas. El Dr. Hamilton ejerció las funciones de Administrador de las Escuelas hasta que el hermano Daniel García dejó su ocupación secular, para realizar tareas de regencia, en el año 1980. A su vez, el Dr. Pedro Wieja, médico cirujano del Hospital de Neuquén, y maestro de escuela, dejó de ejercer su profesión (de médico) para asumir la Dirección de EPEN. Estos dos hermanos han sido fieles colaboradores, compartiendo el mismo fervor con el Dr. en los esfuerzos misionero. Actualmente (enero 1985), se sigue trabajando para completar la construcción de la Escuela Secundaria, y para el total reconocimiento por parte del Consejo de Educación Provincial. Se sigue confiando en el Señor para la provisión del personal necesario para dictar las materias durante el próximo período lectivo: Maestros y Profesores con título docente, dispuestos a servir al Señor en la tarea educacional. Con la dedicación del hermano Carlos Albornoz de Buenos Aires, se ha podido desarrollar las actividades de Secundaria en el ciclo 1984, con buenos resultados finales. No obstante su edad, el Dr. Norman continuó en las reuniones de estudio Bíblico los jueves a la noche, tomando su parte en la predicación del Evangelio, ayudando a los jóvenes en sus reuniones del sábado a la tarde, y en reuniones especiales para hombres teniendo en cuenta el ministerio requerido para el trabajo de los "Ancianos" en la Asamblea. Hace dos años, sus deseos misioneros de cooperación en esfuerzos conjuntos para todas las Asambleas en esta zona, comenzaron a realizarse, con Conferencias Evangelísticas, en meses alternados (1° Corintios 15:58). En Junio '84, la salud del Dr. Norman se vio resentida por fuertes dolores en la región del hombro izquierdo y una tos persistente. En Julio se le diagnosticó que estas dolencias eran originadas por cáncer en su pulmón izquierdo. Su ministerio en el estudio del Libro de Romanos continuó hasta que sus fuerzas flaquearon rápidamente hacia mediado de agosto. En el estudio del capítulo 5:1-2 el Dr. Norman solía comentar que pronto disfrutaría personalmente la realidad "de la esperanza de la Gloria de Dios". Las dificultades que tenía para respirar, un creciente dolor en el área del pecho y las consecuentes dificultades para tragar, hicieron necesario que se le administrasen todas las medicinas y alimento líquido mediante entubados de la nariz al estómago. El Dr. Pedro fue su constante ayuda durante estas últimas semanas de prueba. La hija mayor del Dr. Hamilton, Irene, vino, desde el Uruguay con su esposo Lionel. Ambos han estado sirviendo allí como misioneros desde 1968, y a ellas se les han unido dos de sus hijos casados con sus familias, sirviendo al Señor del mismo modo. Irene y Lionel llegaron apenas una semana antes de la partida del Dr. Hamilton. Cuando él vio a Irene, sonrió y dijo que "podía partir en paz", sabiendo que ella estaba en casa con Mamá ¡Qué considerado fue siempre con todos! El Señor fue misericordioso al llevarlo a Su Presencia, librándolo de su cuerpo sufriente, la noche del miércoles 26 de setiembre '84, luego de haber permanecido dos días inconsciente. El servicio fúnebre en la capilla España 63, fue muy concurrido el día jueves: Hubo un servicio a las once de la mañana para los niños de la escuela, (ellos siempre amaban "El Abuelito"), luego hubo otro a las 5 de la tarde, .y finalmente otro a las 9 de la noche. Concurrió una verdadera multitud y muchos se sintieron conmovidos por los mensajes y los himnos congregacionales, que él mismo había pedido que se cantasen en esa ocasión. El hermano Daniel y el Dr. Pedro habían preparado un cassette especial con grabaciones de partes de sus mensajes sobre Romanos, alternados con himnos. Este pudo escucharse suavemente durante el día jueves, ya que muchas personas venían a cada hora. El amado hermano don Juan Hofkamp, quien siempre había considerado al Dr. Hamilton como su "padre espiritual" y su guía en los días de su juventud, voló desde Mendoza y tuvo a su cargo los mensajes principales. Es interesante saber que un muchachito de 9 años de edad aceptó al Señor Jesús como su Salvador después de oír el mensaje, y alguien comentó que el Dr. Norman seguramente ya lo sabía, por cuanto "hay gozo en el cielo cuando un pecador se arrepiente". Fue el deseo del Dr. Norman que los servicios de sus funerales fuesen para la "Gloria de Dios", y que en lugar de costosas ofrendas florales, ese dinero fuera utilizado para las escuelas como una ofrenda. No obstante, el gobernador Felipe Sapag, de Neuquén, cuyo nieto había sido alumno de la escuela, envió flores. El Doctor también pidió que, en lugar del acostumbrado "crucifijo", se colocase un texto Bíblico que él tenía en su casa: Filipenses 1:21 "Para mi el vivir es Cristo, y el morir es ganancia". Esto era en realidad la norma de su vida. En el pulpito se colocó otro texto que se encontraba en la capilla: Ef. 2:8-9 "Por gracia sois salvos, por la fe, no por obras". La ceremonia del sepelio, el viernes a las 10 de la mañana fue un acontecimiento inolvidable. El Cementerio de Neuquén está a tres cuadras de la Capilla, yendo por Boulevard España. Una multitud de creyentes, padres y alumnos, acompañaron el féretro, lentamente a pié, y nuevamente muchos fueron impactados por los mensajes y el cántico congregacional de los himnos. Estas líneas se encuentran en una de sus Biblias: “Otros, Señor, si, otros, Permite que este sea mi lema. Ayúdame a vivir para los otros De modo que pueda vivir como TU”. Y También: “El único propósito de nuestra vida es glorificar a Dios. Todo lo que ayuda a esto, es de valor. A todo lo que lo obstaculiza: ¡RENUNCIA!” El Dr. Jorge Hamilton -su hijo- Dr. Norman Hamilton —su hija— Sra. Irene Hamilton de Russell —sus dos hijos: Kenneth y Roberto. Formaron cuatro generaciones de misioneros en este Continente Sud Americano buscando, por medio de sus vidas glorificar a DIOS. Nota de la Redacción Campo Misionero: Agradecemos a los hermanos de Neuquén el envío de este material que publicamos. Esta Revista publica las notas de los hermanos misioneros que, respondiendo al llamado del Señor, parten para estar con Él y lo hace bajo el lema LA FE DE LOS CUALES IMITAD. Nada más apropiado en este caso que con el querido hermano Dr. Norman A. O. Hamilton. Cuya vida ha sido un verdadero ejemplo de dedicación misionera, precedida por familiares y continuada en sus propios hijos y nietos. Lejos están esos años en que hermanos que sentían el llamado del Señor para venir a estas tierras, dejaban sus hogares, familia y terruño y comenzaban la ardua tarea de la roturación del terreno, la siembra de la semilla de la palabra de Dios, la proclamación genuina del evangelio, el trabajo paciente de la visitación y la enseñanza. Los creyentes de hoy tenemos que agradecer al Señor por cuanto eso ha significado el fundamento de una obra que debemos continuar. El Dr. Norman A. O. Hamilton deja el hermoso ejemplo, y nada más apropiado que decir: "La fe los cuales imitad". Un siervo de Dios que. acompañado por una maravillosa esposa, tuvieron la visión de una obra educacional cuyas proyecciones se han hecho sentir en la zona patagónica y corrobora una rica bendición que el Señor de la mies otorga a quienes afrontan el desafío de una tarea que muchas veces va más allá de las circunstancias, edades, etc. Deseamos a los familiares allegados la más rica bendición de Dios, y también a todos los hermanos de Neuquén, y la zona de trabajo y las tareas con el Jardín, Escuela Primaria y Secundaria, para que todos puedan seguir sabiendo que "continúan en las labores de otros que nos han precedido" y permitiendo que a obra que se hace lleve consigo la glorificación del Nombre del Señor. CAMPO MISIONERO (Extraído de la revista Campos Misionero en su publicación de Abril de 1986) |